¿Ya te diste que los 90’s están sólo hace 30 años atrás? ¡PUM! Si te quieres sentir más viejo en esta primera entrega te hablaremos de la vida primitiva que se tenía antes de la llegada del internet y del hecho de que cada persona cuente con un celular y un acceso a internet en casi cualquier parte del mundo.

 

  1. Las investigaciones de tus tareas tenías que hacerlas yendo a la papelerías a comprar una monografía de algún suceso o biografía de cierto personaje histórico. Y pobre de ti si te acordabas en fin de semana, ya que encontrar una papelería abierta en domingo a mediodía era una misión casi imposible para tus papás. La única salvación eran las enciclopedias que tenían tus papás guardadas que habían comprado pensando que era la mejor herramienta para el estudio de sus hijos; poco después el tener una computadora de escritorio se convirtió en la nueva era y varias familias querían hacerse con una (aunque para esto, el tener internet en la computadora era un lujo demasiado caro). Si llegaste a tener una computadora uno de los programas esenciales en ella era el Encarta, que si bien recuerdas es algo como Wikipedia pero sin tanta información.
  2. Tu adolescencia fue menos estresante, ya que el enterarse de las cosas era más complicado y no como hoy en día que ves en redes sociales que fulanito empezó a salir con tu amor platónico, o que tu mejor amigo no te invitó a alguna fiesta. Si querías saber más de la vida de tus amigos o compañeros de clase, simplemente dedicabas una libreta entera para convertirla en “chismográfo”, esa mítica libreta donde hacían preguntas básicas desde saber tu nombre, cumpleaños y hasta el nombre de la niña o niño que te gustaba en ese momento, obviamente esta era la forma más fácil de ligar o de ser rechazado, según fuera el caso.
  3. Las fiestas de cumpleaños de tus amigos eran más formales, bastaba con una invitación de las que comprabas en papelería con imágenes de Garfield o el dibujo animado del momento o también una llamada telefónica para decirles que tu fiesta de cumpleaños estaba próxima y sabías con seguridad quién iría y quién no. No como ahora que todo se quiere resolver por un evento en facebook que terminan teniendo cientos de personas confirmadas y sólo asiste el 2% de los que aparentemente irían.
  4. Como hombre tenías que tener los suficientes pantalones para hablar a la casa de la chica que te gustaba, y no decimos que en el caso de las mujeres sea diferente, pero uno como hombre siempre tenía el temor de “Y si me contesta su papá…”, un hecho de que las generaciones de hoy no experimentarán, ya que todo lo quieren resolver con un mensaje de whatsapp, aún teniendo un plan o servicio de llamadas ilimitadas ni así se dignan a hacer una llamada, no, la primera opción siempre tiene que ser un mensaje.
  5. Si querías consultar los horarios de la cartelera de tu cine preferido sólo tenías 3 opciones. La primera era pedirle a tu tío su periódico prestado (porque tú como buen adolescente rebelde no te interesaban las noticias locales) y buscar dentro de él la programación de la semana para las películas. La segunda forma era buscar en la sección amarilla el número telefónico del cine, marcar y preguntar por las funciones o películas que tenían y ya como última opción si estabas cerca del cine en ese momento, era ir a la fachada del cine y ver la cartelera que cambiaban semana con semana para así memorizar las funciones.