No cabe duda que los tiempos han cambiado y es que todos podemos recordar más de alguna vez a nuestros papás diciendo “En mis tiempos…” y todavía uno de sangrón respondía con “ahora es diferente”, cosa que resulta ser cierta hasta un punto en el cual las nuevas generaciones demuestran que esto es correcto. El simple hecho de trabajar ya se vuelve algo tan distinto que no hay necesidad de estar en una oficina para obtener un ingreso y es que el Internet nos ha puesto tan en contacto con cualquier persona que la distancia ya no es relativa al momento de trabajar.

 

El trabajo ideal para estos jóvenes que se les llama la generación Millennial, sería un trabajo en el cual al levantarse de su cama a las 10 de la mañana haya llegado a su lugar de trabajo en tan sólo 5 pasos y con la elegancia de vestir aún su pijama. 

 

Algo que sería estupendo para ellos, es lograr lucrar a través de las redes sociales. El hecho de mandar un tweet, compartir un video y alcanzar millones de vistas o compartidas sería una manera perfecta para ganarse la vida para ellos, después de todo esperan que sus 5,000 amigos en facebook den fruto para algo.

 

El peor enemigo para los millennials son los impuestos, ya que estos jóvenes por el hecho de trabajar por su cuenta y manejarse en cuestiones informales no suelen brindar facturas, lo que nos lleva al tema de los impuestos. ¿Por qué diablos necesitaría darle mi dinero a alguien que no tuvo nada qué ver en el trabajo? Bueno, pues es simple, gobierno.

 

En fin, algo que siempre ha sido una constante es que el éxito se logra a través del esfuerzo y no queda más resignación que aceptar que el mundo digital no es para todos, tal vez en esta vida no corriste con tanta suerte y tienes que adaptarse a ser un Godínez.