La explosión de jacarandas en tiempos de primavera, un escritor encontró su musa.

“Nunca imaginé que la ciudad podría tener tantos arboles”, esto es lo que mencionan seguido varios visitantes que están en la Ciudad de México por primera vez. Algunos piensan, que la Ciudad de México y los árboles no es algo que vaya junto, hasta que ves las calles, banquetas y hasta parques cubiertos por las hojas de este bello árbol.

A pesar de que la Ciudad de México cuenta con varios arboles propios, como los ahuehuetes y los ahuejotes, las jacarandas tienen ese encanto en particular porque florecen y cubren toda la Ciudad con su color distintivo en sus hojas. Esto sucede cada año entre febrero y marzo, siempre sorprende con su color morado intenso. ¿Y a quién agradecer esto? Pues de se debe a un inmigrante japonés de nombre Tatsugoro Matsumoto, que en los 1920’s trajó consigo una muestra de la jacaranda Brasileña para trabajar en un proyecto arquitectónico. Milagrosamente este árbol floreció bastante bien en tierras mexicanas y en la actualidad las vías más transitadas de esta ciudad cuentan con ellas, como lo son: la Avenida Reforma desde el Parque de Chapultepec hasta el Ángel de la Independencia, o también la Avenida Veracruz desde el Parque España hasta la Avenida Mazatlán.